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7. Y AL FINAL DEL VIAJE ES
TERRIBLE SER UN HOMBRE CON UNA MUJER...
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truffaut |
El cine es el arte
de la mujer, o sea, de la actriz. El cometido del director consiste en
conseguir que las mujeres hagan cosas hermosas. Es mi opinión: los grandes
momentos del cine se dan cuando hay coincidencia entre las dotes de un
director y las de una actriz dirigida por él: Griffith y Lilian Gish,
Sternberg y Marlene, Fritz Lang y Joan Bennet, Renoir y Simone
Simon, Hitchcock y Joan Fontaine, Rossellini y la Magnani, Ophuls y
Danielle Darrieux, Fellini y Masina, Vadim y B.B. Y podemos añadir también
Preminger y Jean Seberg.
('Arts',
número 661, 1958)
Yo considero a las mujeres más fuertes que los hombres y más armoniosas;
sobre todo en las historias afectivas puesto que yo filmo muchas historias
de amor y de niños. En las historias de amor las mujeres son mucho más
precisas que los hombres; éstos son muy confusos, no saben demasiado lo
que quieren. Por el contrario, cuando la mujer encuentra a un hombre sabe,
normalmente, lo que quiere de él; sabe lo que quiere dar y recibir
mientras que, en general, para un hombre el amor es una emoción fuerte
pero vaga, y no sabe exactamente lo que quiere dar o recibir ya que está
demasiado preocupado por los problemas sociales. Los hombres no tienen
tiempo para hacer el amor, entonces apenas piensan en él o no piensan en
absoluto.
('Dirigido por',
número 46, 1977)
Creo que, en cierta manera, veo la vida como la ven las mujeres, es decir,
todas las actividades humanas me parecen ridículas, irrisorias, la
ambición me parece una cosa estúpida, sin sentido y sin interés. Por
tanto, en estos aspectos tengo una mirada un poco de mujer. Pero a las
mujeres yo las conozco como hombre, y lo que pasa conmigo es que, sin
ponerme a defender a la mujer, mis películas están casi siempre en contra
de los hombres, y a los hombres no les gustan. 'Jules et Jim' en América
del Sur es casi una revolución. Cuando se proyecta, quieren destrozar el
cine porque la detestan. Los hombres detestan también 'La piel suave' y
'La sirena del Mississipi' porque dicen que la mujer es mucho más fuerte
que el hombre y creen un error mostrar a Belmondo tan débil. Son hombres
que tienen miedo, que son cobardes, que son más débiles que las mujeres.
Yo veo así a los hombres, y los hombres lo detestan. Quieren ver a alguien
que se les parezca, pero que sea mejor que ellos. (...) La mujer domina
siempre la situación; domina antes, durante y después. Y también cuando
una mujer cambia de amor, su reacción es muy bonita, porque la mujer que
ha dejado de amar detesta su vida anterior, y aunque él se tire por la
ventana es igual; ya no tiene corazón, no siente nada. Si el otro la
quiere, ella hace sus maletas y se va con él. Una mujer sabe partir. El
hombre no. Tiene todavía un pie dentro, otro fuera, está preocupado, se
pasea... ¿Por qué? Porque es social.
('Film Ideal',
números 220-221, 1970)
En mi cine vuelve la idea de la mujer mágica. En 'La noche americana' un
personaje pregunta tres veces si las mujeres son mágicas y recibe tres
respuestas diferentes. Esta idea de la mujer ángel es machista, cierto,
pero como dice Malraux, los hombres han idealizado a la mujer tanto tiempo
que privarles de pronto de esta aureola sería un poco triste.
('Fotogramas', número 1450, 1976)
Hasta ahora he rodado películas de niños o historias de amor. Historias de
amor de dos personajes, algunas veces tres, como 'Jules et Jim' o 'Las dos
inglesas y el amor'. Esta vez me ha atraído la idea, la posibilidad de
narrar una historia de amor de un solo personaje. Puesto que el teniente
cuenta muy poco, el amor de Adela H. es mental. Es una idea fija.
('Telérama',
1975)
JULES ET JIM:
Fragmentos de diálogo...
Yo no tengo razón, por eso no te quiero ni querré nunca a nadie.
Creo que para cada hombre ha sido creada una mujer que es su esposa.
Pueden existir varias mujeres con las que podría tener una vida apacible,
útil e incluso agradable. Pero no hay más que una que sea la esposa
perfecta. Ella puede morir, puede no encontrarle nunca o puede estar
casada con otro. Entonces es mejor para ese hombre no casarse. Existe para
cada mujer un hombre único creado para ella, que es su esposo.
Me has dicho te quiero. Te he dicho espera. Iba a decir tómame. Me has
dicho vete.
Jim, Catherine no quiere saber nada más de mí, me aterroriza perderla, y
que se aparte totalmente de mi vida... Jim, quiérela, cásate con ella y
déjame verla, quiero decir, si la amas, deja de pensar que soy un
obstáculo.
¿Quién posee más a una mujer? ¿Aquél que la toma o aquél que la contempla?
Hacen falta ambas cosas, dijo Jules.
Sabemos que en el amor la pareja no es el ideal, hemos intentado algo
mejor, pero ninguna solución es mejor.
Te querré siempre, hagas lo que hagas, ocurra lo que ocurra.
LAS DOS INGLESAS
Y EL AMOR: Fragmentos de diálogo...
Si tu amas a otra además de mí, entonces todo estará en orden. No es el
amor el que trastorna la vida, sino la incertidumbre del amor. No tengo
esperanza. Solo sé que es necesario sentir. Es la cuestión vital.
Necesario sentir, necesario sentir.
No somos de la misma tribu. No hemos aprendido las mismas ceremonias. Yo
soy una puritana amorosa, he ahí todo, y tú... tú no amas porque estás un
poco loco... Has sido el centro de mi vida y, ahora, sé que debo perderte.
Si se ama a alguien se ama tal cual, no se debe influenciar porque, si se
consiguiera, no sería él. Gracias a ti, esta noche, yo he conocido el
amor, Claude... Puedo vivir sin ti como se puede vivir sin ojos y sin
piernas. No temo la vida sin ti. ¡Que Dios te guarde!.
EL
AMANTE DEL AMOR No sólo
no quieres amar, sino que rechazas que se te ame. Crees que tú amas el
amor, pero no es verdad, tú amas la idea del amor.
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